sábado, 12 de febrero de 2011
Adiós .
Los celos te corroen y ya estoy harta. Te enfadaste por nada, te di otra oportunidad. Volviste a enfadarte, me pediste perdon y te perdoné. Después volviste a desconfiar de mi, te demostré todo lo que había que demostrar y volviste a pedirme perdon, ¿y ahora? ¿Ahora vuelves con la misma historia de siempre? Estoy harta... ¡harta! Tú puedes hablar, estar, irte de fiesta, de todo con cualquiera, chico o chica, pero ¿yo no puedo hacerlo? ¿Qué hay de malo en tener amigos del sexo opuesto? Nada. Entiendo que seas celoso, al fin y al cabo todos los somos o lo hemos sido en algún momento, pero esto ya es pasarse... ¿No crees? Me llevo bien con el, ¡sí! Y lo siento si no te gusta, pero no puedo hacer otra cosa... no voy a dejar de lado a mis amigos solo porque a tí no te guste que pase tiempo con él. Que pasa, ¿qué paso más tiempo con él que contigo? Te puedo dar una lista de soluciones. La primera, hazme caso, aunque sea algo. Que ya casi ni mirarme. Por lo menos cuando llegas a donde mí, dame un beso o al despedirte o algo. No me digas que te da verguenza venir a donde mí y delante mío te pongas con el resto como si la verguenza no existiera. Nosé, un poquito de imaginación ¿vale?... Aunque ahora ya es tarde, todo esto tendrías que haberlo pensado antes, ahora lo único que quiero es marcharme... irme de este sitio donde todo me recuerda a tí. Asique, ahora, solo me queda dejar todos tus recuerdos atras y decirte adiós.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario