viernes, 11 de febrero de 2011

Espejito espejito . . .

Al igual que lo hacía la madrastra de Blancanieves, ella veía lo más bonito del mundo para ella, a sí misma, y el espejo se lo afirmaba. Yo también quiero un espejo así para poder mirar en todo momento la cosa mas bella de todas, tú. Tú cara, tus ojos, los besos, abrazos las caricias que me das... todo eso. Quiero un espejo para poder vernos a todas horas cojidos de la mano, caminando sin rumbo, lejos de la gente donde nadie nos moleste. Antes era eso lo que necesitaba de verdad, un espejo con reflejos perfectos, pero ahora... ahora ya no lo necesito para nada. Ya te tengo a tí, lo más bello del mundo para mi, y mirandote puedo ver tú cara, tus ojos. Puedo darte esos besos, esos abrazos, esas caricias y no olvidarlas jamás. Ahora tú eres ese espejo que tanto necesitaba para ver lo mejor del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario